Residuos orgánicos en invierno: Cómo evitar que los contenedores se congelen
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La temporada de frío presenta un desafío particular para la separación de residuos: el contenedor de residuos orgánicos congelados. Cualquiera que haya estado frente a un contenedor a temperaturas bajo cero, con su contenido completamente congelado, conoce el problema. Los recolectores de residuos a menudo no pueden vaciar el contenedor por completo, y los residuos permanecen hasta la siguiente recolección. Pero con unas sencillas medidas, puede prevenir esto eficazmente.

El problema: ¿Por qué los residuos orgánicos se congelan en invierno?
La principal causa de que un contenedor de residuos orgánicos se congele es la humedad . Los residuos orgánicos, como los restos de frutas y verduras, contienen naturalmente mucha agua. A temperaturas bajo cero, esta humedad se congela, convirtiendo todo el contenido en un bloque sólido que se adhiere a las paredes del contenedor. El problema se agrava si también entra nieve o lluvia en el contenedor.
Importante saber: Si su contenedor no puede vaciarse por completo debido al contenido congelado, generalmente no tiene derecho a un vaciado gratuito ni a una reducción en las tarifas de eliminación de residuos.
Los 6 mejores consejos para evitar que se congele la basura orgánica
Para garantizar que sus residuos orgánicos se mantengan sueltos incluso en pleno invierno, debe tener en cuenta las siguientes reglas básicas:
1. Reducir la humedad: la medida más importante
Elimina la mayor cantidad de humedad posible de tus residuos orgánicos antes de tirarlos al contenedor. Escurre bien los filtros de café y las bolsitas de té, y envuelve los restos de comida muy húmedos en papel de periódico. Un consejo crucial: Nunca tires restos de comida calientes o humeantes directamente al contenedor. Deja que se enfríen completamente primero para que escape el vapor.
2. Crea una base aislante
Cubra el fondo del contenedor de residuos orgánicos vacío con una capa aislante. Papel de periódico arrugado, cartones de huevos viejos o una capa de ramas y hojas secas son adecuados para este propósito. Esta capa evita que la capa inferior de residuos se congele directamente al fondo frío del contenedor.
3. Construye el contenido capa por capa.
No tires los residuos orgánicos sueltos. Intenta colocar materiales húmedos y secos alternadamente. Una capa de hojas secas o trozos de papel entre los residuos húmedos de la cocina actúa como drenaje y evita que la humedad se acumule en un solo lugar.
4. Elija la ubicación adecuada
Si es posible, coloque el contenedor de residuos orgánicos en un lugar protegido de la intemperie, por ejemplo, contra la pared de una casa, bajo el techo de un porche o en un garaje. Cada grado por encima del punto de congelación ayuda a retrasar o prevenir la congelación.
5. Mantenga siempre la tapa cerrada.
Asegúrese de que la tapa del contenedor de residuos orgánicos esté siempre bien cerrada. Esto evita que entre nieve o lluvia, lo que aumenta la humedad en el interior.
6. Bolsas de papel compostables para residuos como máxima protección
La protección más eficaz contra la congelación es el uso de bolsas de papel. Ofrecen varias ventajas:
- Absorben la humedad: El papel retiene el exceso de humedad.
- Crean una capa aislante: Las bolsas evitan el contacto directo entre los residuos húmedos y la pared fría del contenedor.
- Facilitan el vaciado: el contenido se desliza fuera del contenedor con mayor facilidad durante la recogida.
Para una protección perfecta, recomendamos forrar todo el contenedor de residuos orgánicos con una bolsa de papel grande (120l o 240l) y recoger los residuos individuales en bolsas de residuos orgánicos de papel kraft más pequeñas.
Conclusión: Bien preparado para el invierno
Un contenedor de residuos orgánicos congelado es molesto, pero se puede evitar. Con unos sencillos pasos y las herramientas adecuadas, como bolsas de papel, puedes asegurarte de vaciarlo sin problemas, incluso con heladas intensas. Empieza el año nuevo sin frustraciones con la eliminación de residuos.